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Cooperando en Nepal desde 2010

Unidos por la infancia, sus familias y sus comunidades

La Fundación TAI estamos presentes en Nepal desde 2010 para mejorar la calidad de vida de los niños y niñas y mejorar sus perspectivas de futuro.

Trabajamos en zonas rurales y urbanas, con grupos en riesgo de exclusión. Todos nuestros proyectos tienen una contraparte local y desarrollamos nuestra labor en espacios de educación formal y no formal, desde una perspectiva sistémica, dinámica y participativa, donde procuramos hacer partícipes y protagonistas a los niñas, sus familias y comunidades del proceso de cambio que desean.

Conócenos en Nepal

El proyecto “Trabajos de Ayuda a la Infancia” está enfocado a proteger los derechos de los niños y niñas del mundo y mejorar su calidad de vida para que puedan crecer más acompañados y más seguros de sí mismos. Buscamos mejorar su acceso a la información y a los recursos necesarios para que puedan desarrollar todo su potencial y ser protagonistas de un mundo más amable que construimos entre todos.

En Nepal, nuestro fin último es acompañar a la infancia más vulnerable, para que tengan más y mejores oportunidades de vivir con dignidad y aspirar a un presente y futuro más justos. Creemos en mantener los vínculos a sus comunidades indígenas, por lo que transformamos con ellos las comunidades educativas para que la educación que reciban responda mejor a su realidad. Desde una perspectiva de género, incluimos a las niñas jóvenes y las madres en procesos de formación, donde les damos voz para que ellas guíen su propio camino, a salvo de la discriminación y la violencia.

Ellas marcan el ritmo de nuestra cooperación y nosotros aprendemos, desaprendemos y reaprendemos de forma constante para cooperar de la mejor manera posible y crear juntos un mundo más amable.

Nuestros principios de Cooperación Internacional en Nepal

1. Reconocemos al ser humano en su dimensión individual y colectiva, otorgándoles el papel de protagonistas y destinatarios últimos de todo proceso de cooperación.

2. Corresponsabilidad: fomentamos la participación de los distintos agentes de la sociedad civil en los proyectos para aumentar su impacto e involucración en la solución de los problemas.

3. Promovemos del desarrollo de capacidades de los beneficiarios locales, teniendo como prioridad a las mujeres, niños y jóvenes como sector más vulnerable de la sociedad y capaz del desarrollo futuro de su país.

4. Defensa y promoción del derecho a la Educación y las libertades fundamentales, la paz y la democracia.

5. Promovemos un desarrollo sostenible de las comunidades motivando un crecimiento económico duradero y sostenible y medidas que promuevan una redistribución equitativa de la riqueza para favorecer la mejora de las condiciones de vida y el acceso a los servicios sociales básicos.

6. Partimos de la base de que el concepto de desarrollo no se mide sólo en términos económicos o productivos, por lo que aunamos esfuerzos para mantener, preservar y recuperar formas de vida indigenas y sostenibles que primen la solidaridad comunitaria y el respeto a la naturaleza.

¿Por qué Nepal?

A pesar del incremento en la esperanza de vida, de las tasas de escolarización y alfabetismo y el crecimiento económico, Nepal continúa haciendo frente a la pobreza, la injusticia y los desastres naturales. Emergiendo tras 10 años de guerra civil en 2006, Nepal se convirtió en una democracia en 2008 e implantó una nueva constitución en 2015, la cual dio lugar a protestas y a un bloqueo económico en la frontera con India. En ese mismo año, Nepal sufrió dos terremotos, que causaron unas 9.000 muertes y se destruyeron cerca de un millón de hogares.

La grave escasez de oportunidades de empleo nacional, la carencia de inversión en formación profesional y el desplazamiento de muchas comunidades rurales durante los terremotos del 2015 ha empujado a los nepalíes a depender todavía más de la arriesgada decisión de emigrar.

Estos retos, junto con un sistema de castas y de discriminación de género profundamente arraigados, dejan a las comunidades marginales de Nepal particularmente vulnerables a la explotación, el trabajo forzado y el tráfico de personas. Entre el 35 y 40% de los y las jóvenes entre 14 y 24 en Nepal no están escolarizados ni empleados, aumentado significativamente su vulnerabilidad a caer presa de opciones y promesas no deseadas.

Los retos ya existentes en el día a día de una gran parte de la población Nepalí han visto agravados por la existencia de la pandemia y sus consecuencias, obligando a muchas familias a vivir en condiciones de extrema pobreza y motivando a muchos a buscar soluciones peligrosas para salir adelante. Entre la población más vulnerable a caer víctima del hambre, la violencia, la explotación y la trata están en primer orden a niñas y mujeres jóvenes que ven aumentadas de manera exponencial su vulnerabilidad.